La primera regla es sencilla: si te sientes bien, se nota. La seguridad atrae más que cualquier prenda. La segunda: vístete para el sitio. No es lo mismo un vermut en una terraza que una cena en un restaurante o un paseo por el monte.
Y la tercera, muy nuestra: mira el tiempo. En España el clima cambia mucho de una región a otra y de una estación a otra. Lo que funciona en una tarde de octubre en Málaga no sirve para una noche de enero en Burgos.
