Hoy casi todas las apps de citas grandes ofrecen algún tipo de verificación, casi siempre opcional: haces un selfie o un vídeo corto y, si coincide con tus fotos, aparece una insignia en tu perfil. Algunas, además, permiten verificarse con un documento de identidad.
La clave está en la insignia. Si un perfil la tiene, sabes que esa persona ha pasado la comprobación. Si no la tiene, no significa que sea falsa, pero sí que no lo ha demostrado. Por eso merece la pena fijarse en ella y, ante la duda, preguntar.
Los perfiles falsos son la puerta de entrada de muchas estafas. Si quieres aprender a reconocerlos, lee nuestra guía para detectar un catfish.
