Los sevillanos tienen fama de abiertos y conversadores, y es una fama bastante merecida. Una primera cita aquí rara vez es una cena formal: es más bien una ronda de tapas de pie en la barra, un paseo hasta el río y otra parada si la cosa va bien.
Es una ciudad grande, pero con algo de pueblo: los círculos se cruzan y es fácil tener amigos en común. Eso tiene ventajas (la gente suele ser de fiar) y algún inconveniente (todo se sabe). Muchas personas que vuelven a las citas después de un divorcio o una viudedad prefieren por eso empezar conociendo a alguien por internet, con más discreción. Si es tu caso, te pueden ayudar nuestras guías sobre volver a ligar después del divorcio y después de enviudar.
El calendario manda. En primavera, la Semana Santa y la Feria de Abril lo llenan todo. En julio y agosto, con el calor, nadie queda a las cuatro de la tarde: las citas se mueven a primera hora o a partir de que se pone el sol.
