Las Palmas es una ciudad de mar y de puerto, y eso se nota en el carácter: abierto, sin prisas y acostumbrado a recibir gente nueva. Conviven canarios de toda la vida con personas que han llegado a trabajar, a teletrabajar o a cambiar de vida, así que estar empezando de cero aquí es de lo más normal.
La cita típica es sencilla: un paseo por la avenida de Las Canteras al atardecer, un baño por la mañana o algo de picar por Vegueta y Triana. La isla es grande, pero la vida social de la capital se concentra en unos pocos barrios, y en ellos es fácil coincidir. Si acabas de llegar, nuestras guías para escribir un buen perfil y elegir tus fotos te ayudarán desde el primer día.
Un consejo práctico: en una isla, los círculos acaban cruzándose. Ve con calma y con discreción en las primeras citas, igual que harías en una ciudad pequeña.
