El análisis de después es universal: llegas a casa, repasas cada momento e intentas descifrar cada gesto. Es normal, sobre todo si hacía tiempo que no quedabas con nadie. Pero no hace falta volverse loco: hay señales bastante fiables que te ayudan a saber dónde estás.
Ninguna señal por sí sola es definitiva. Lo que cuenta es el conjunto: si se dan varias de las que verás abajo, lo más probable es que haya ido bien.
