Muchas primeras citas fallan por uno de dos extremos: el interrogatorio (pregunta tras pregunta sin contar nada tuyo) o el monólogo (hablar de ti sin preguntar nada). El punto medio es la curiosidad de verdad, de ida y vuelta.
Estas 100 preguntas no son un guion para recitar. Úsalas como ideas: elige tres o cuatro que te apetezca hacer, escucha la respuesta y cuenta la tuya. Si quieres saber cómo engancharlas entre sí, tienes más trucos en temas de conversación para una primera cita.
