Compartir piso cambia la relación: de quedar los fines de semana a coincidir cada mañana en la cocina. Funciona mejor cuando ya conocéis cómo reacciona el otro con el cansancio, el estrés o el desorden. Si os conocisteis hace poco, no pasa nada por esperar unos meses más. Y si alguien te presiona para mudarse contigo muy pronto, merece la pena leer sobre el love bombing.
Estas preguntas os ayudan a ver si estáis en la misma página. No hace falta tener todas las respuestas, pero sí haberlas hablado:
- ¿Por qué queremos vivir juntos ahora? ¿Es un paso hacia algo más o sobre todo una cuestión práctica?
- ¿Cómo vamos a repartir los gastos: a medias o según lo que gana cada uno?
- ¿Quién hace qué en casa? ¿Cómo lo revisamos si uno siente que hace más?
- ¿Cuánto espacio y tiempo a solas necesita cada uno?
- ¿Qué pasa con los hijos de cada uno, las mascotas, las visitas de la familia y los amigos?
- ¿Dónde queremos vivir y por cuánto tiempo? ¿Alquilar o comprar?
- ¿Queremos formalizar la relación (casarnos o inscribirnos como pareja de hecho) o de momento no?
Si alguno de los dos tiene hijos, la mudanza es también un cambio para ellos. En citas para padres y madres solteros tienes ideas para presentar a tu pareja y dar los pasos con calma. Y para hablar de todo esto sin acabar discutiendo, ayuda conocer vuestros lenguajes del amor y vuestros estilos de apego.
